martin patricio barrios | blanco. Yamal, el fin del mundo - Page 66

Algo aprendimos desde la escuela. Más allá de las extrañas pretensiones de la señorita Perla, que acumulaba mierda debajo del casquete violáceo de su pelo batido y sostenido a fuerza de litros de goma arábiga vaporizada, atrás del carmesí rabioso de un lápiz labial que resistía, más o menos consolidado, los primeros 45 minutos y después acusaba cosas como escaras que chorreaban según la temperatura y la humedad ambiente y la cantidad de saliva que hubiera escupido en su sermón, pero que a pesar de la mierda que le brillaba en los gigantescos aros de bijouterie barata o en la mirada de enano que guarda en su poder la pócima mágica con que va a convertirte en sapo, tenía claro cuál era su lugar en ese lugar húmedo y descascarado: educar, sea lo que sea que hubiera que educar; más allá de sus pretensiones, ella misma y su mierda misma eran parte del aprendizaje, no del entendimiento de la aritmética, del caudal del río Nilo, del indicador de modo o del ciclo del oxígeno; entender la extraña trama en que se fundan las relaciones de pode Ȱ͕ɅՍɄ́ѕɥͽ́́ȁ́Ք͔ل)ɕͽ٥́хѽ̸́́e͍Օ́ɑѼ)ɽ́ѽѼɅɵѥل䁽ɝձ̈́͗ŽɥфAɱՔ)ͥхɥͅɵѥͅȰ́鼁ͅȰԁɄԁѥͽ)ͅєՕ̰́ՕɄɅ鄁ɕ̸)<弰Ք͗ŽɥфAɱ鼁ͅȰՔ͗ŽȁY)鼁ͅȰՔ͗ŽɄQэȰ͗Žȁ ͠U8 9UH䁡ф)́́Ʌ́ɔQɕ̈́ɽͅՔ٤)IՅ 儰ɉѽ́́٤䁅ɗ)Aɼո͕́ոɥոչѼչٕͼՔ)́фɕ́䁵ɕȰфɥ齹єՕфф聕)ɽ̸͔՝ȁՔфɄՕՔхх)ͅټх弁ɥѕɥȁՔ͗ŽɥфAɱɄ)Ք͔թѼ䁑Ք͔ɕչٕՔɅɽ)ɹ́չ䁅Ցɹ́ոAɼɄե́եɕչՔ)́є٥͕́Յ́͗ŽɥфAɱ((