martin patricio barrios | blanco. Yamal, el fin del mundo - Page 56

Quiero decir, tal vez, casi seguro fui feliz sentado sobre los cueros cubiertos de hielo, con el aire que me quemaba la cara y las tiritas de hielo colgándome de los pelos mugrientos, fumando con las manos violeta, escupiendo pelo de reno todo el tiempo. Casi seguro que el calorcito del chum y la suavidad de las pieles de reno, que el gesto áspero de esa mujer casi tirando la carne cruda delante de mí era la sensación más clara que haya tenido de estar en casa.